
Hoy es el dia de comulgar contigo
de verte en la distancia que arrastra el sufrimiento,
de llevar en mis manos el dolor de tus clavos,
de envolver mi cuerpo con el manto ensangrentado.
Te llevo profundo en mi dolor ajeno.
Cautivo de la fe que silencia mi congoja.
Ausento las preguntas que vienen a mi mente
y me encierro en el misterio que derrama mi bautizo
Hoy es tu dia y el mío.
Es un encuentro íntimo entre materia y espíritu,
donde tu palabra sobrepone a la mía
y el olor de tu presencia ilumina mis dias.
No me dejes sin la luz que destella en tu mirada
y despoja los pecados que se acumulan en mi tiempo.
Yo te “creo” en la palabra que divaga en mis oídos;
pero dudo del recurso que sentencia la injusticia.
3 comentarios:
Hermoso!!!! esa partecita "Yo te "creo", mueve montañas.
Saludos.
Gabriela.
Interesante poema.
Un abrazo Gus.
No pude dejar aún la página y recorriendola hallé esta manifestación de Fe que me dio una especie de respuesta que de alguna forma esperaba. Y tiene que ver con esas confusiones del espíritu que suelen llevarnos a un plano oscuro. Aquí me quedé con tu buena reflexión, Gracias
Publicar un comentario