
Cuadro sin color.
Todo está igual.
El cuadro sin color cuelga en la mañana.
El despertar es lento,
me encuentro tu sonrisa provocando a la mía.
Yo tomo el norte; tu tomas el sur.
De nuevo a las cinco
encontraré tu sonrisa,
y una cena ligera esperará en la mesa.
A las diez un bostezo
nos llevará a la cama.
Se escucha la televisión del cuarto,
y nuestras manos amagaran caricias.
Tus ojos se cierran en un profundo sueño.
Los míos divagan recorriendo tu cuerpo.
Hoy es otro día;
y el cuadro sin color cuelga en la mañana.
2 comentarios:
Pedro es muy lindo, suena a canción. Ese final en dos líneas me encantó, ese cuadro del día siguiente! Un abrazo Mercedes Sáenz
Pues un poema de amor, de cercanía y proximidad el que nos das. Pintas al amor con el objeto-sujeto amado. Besos, Julia
(espero tu visita en mis blogs)
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