lunes, 30 de junio de 2008

Camilo Valverde-Mudarra y Carrillo

Pintura de Paul Cezanne

DOLIENTE TAÑIDO



El doliente tañido de campanas,
despoja el corazón de fortaleza
y fragmenta el plumaje de certeza
en el crujir de alianzas inhumanas.

El niño, alba de auroras meridianas,
en su frágil latido de belleza,
siempre vejado, sufre la vileza
de odios, lucros y tramas neronianas.

La guerra cruel, la infamia del rencor,
por codicias nefandas, sin espanto,
siega la vida y planta su terror.

Niños muertos harán del camposanto
fosas de furia, nichos del horror,
al grito de los huesos del quebranto.



Nacido en Alcalá la Real (Jaén), España, vive entre Granada y Málaga. Está casado y tiene cuatro hijas.
En la Universidad de Granada, obtuvo la Licenciatura de Filología Románica. Tras ganar las Oposiciones a Cátedra de Lengua y Literatura Españolas, trabajó en la Enseñanza Oficial, en Córdoba y después en Málaga. Más tarde, se licenció en Ciencias Bíblicas y fue nombrado Profesor de la Escuela Bíblica de la Axarquía, donde imparte clases.
La docencia, ejercida con vocación y entrega, la lectura amplia y profusa y la pasión por escribir, han sido desde siempre su preferencia y dedicación.

Ha publicado un manual para Bachillerato, "Lengua Española. Estudio cíclico", un ensayo "Las mujeres del Evangelio", uno mixto de poesía y exégesis: “Poesía y cometario” y una selección de poemas "Arrecifes del Alma". Tiene otros ensayos “Consideraciones Lingüísticas”, “Reflexiones Bíblicas”, “La religión del amor más grande” y varios libros de poemas: “Cien Sonetos de amor y quebranto”, “Del Soneto al Evangelio, “Andalucía, Estoica Soberana”; y La niña del mar”; entre otros. Ha ganado varios premios literarios.
Escribe en varios periódicos y revistas y algunas páginas de Internet.



2 comentarios:

vocesdehoy dijo...

Bienvenido a Voces de Hoy. Orgullo y privilegio para el blog, contar con su poesía.

Un abrazo

deliteraturayalgomas-2 dijo...

Es un gusto hallar tus palabras, Camilo, aún en la triste realidad del tema; por la sensibilidad, las imágenes y la buena preceptiva del soneto.
Desde Rosario va el abrazo
Betty