martes, 29 de julio de 2008

La mano ausente

Pintura de Miguel Angel

La mano ausente

Mi mano se extiende
por caudales profundos,
sorteando cada espacio
retenido en el tiempo.

Al final estás tú,
con prófuga envoltura
de los sueños.

Yo voy tapizando
la falta de color
que proyecta tu ausencia.

8 comentarios:

Alicia dijo...

Hermoso poema, Pedro. Triste como toda ausencia.

julia del prado morales dijo...

Triste y esa mano que toma lo ido y lo que viene. Abrazos, Julia

mercedes sáenz dijo...

Hola Pedro! Esta poesía es bellísima, felicitaciones. Un abrazo Mercedes Sáenz. Me voy ahora a dar una vuelta por los caminos...

M@R dijo...

HOLA,,,
DESDE LA DISTANCIA TE TIENDO MI MANAO EN SEÑAL DE AMISTAD,,,

TE DEJE UN ANGEL EN MI BLOG,,,

ABRAZOS,,,

josé dijo...

Un gusto haber regresado por aquí, amigo Pedro. Una vez me invitó a ser parte de sus publicaciones, si ello sigue en pie, dígamelo y le haré llegar algo aún no escrito. Mi afecto.

teresa coraspe dijo...

Hola amigo mío querido y lejano. Leí tu mensaje en mi Cantv., ya te dije lo de mis Archivos. Pero estoy mejor y tan pronto todo pase, estaré de nuevo por estos caminos de ausencias y mares revueltos. Nunca puedo ver los Archivos que pones en tu página principal, cuando me arreglen la computadora veré dónde reside el problema. He leído tus poemas que son como esas hojas del otoño que se quedan esparcidas alrededor de los recuerdos. Creo que estas tristezas viven por dentro; quizás son nuestra hadas protectoras y nuestros duendes; pienso que es necesario darles un lugar en nuestro ser interno, no hay remedio. Recibe un abrazo grande, y siempre he estado pendiente. Teresa.

Anónimo dijo...

Hola amigo mío querido y lejano. Leí tu mensaje en mi Cantv., ya te dije lo de mis Archivos. Pero estoy mejor y tan pronto todo pase, estaré de nuevo por estos caminos de ausencias y mares revueltos. Nunca puedo ver los Archivos que pones en tu página principal, cuando me arreglen la computadora veré dónde reside el problema. He leído tus poemas que son como esas hojas del otoño que se quedan esparcidas alrededor de los recuerdos. Creo que estas tristezas viven por dentro; quizás son nuestra hadas protectoras y nuestros duendes; pienso que es necesario darles un lugar en nuestro ser interno, no hay remedio. Recibe un abrazo grande, y siempre he estado pendiente. Teresa.

Olga S.Isidro dijo...

“es mi mano candente,
es mi mano sincera,
ansiosa de amor…
buscando quimeras”.

Permítame la osadía de ponerle este verso, pero cuando leí su poema, las palabras acudieron a mis labios, sin tan siquiera pensarlas.
Eso es lo que tiene un buen escritor, como usted, cuando con sus poemas dice tantas cosas en tan poquitas palabras.
Reciba mi más cordial saludo.