domingo, 18 de enero de 2009

María Bibiana... una joven voz...

Con nuevos bríos regreso a mi rincón de versos y palabras, donde el amigo navega junto a mí en los mares de poesías.

Hoy, dejo la voz de una joven coterránea que despunta con alto calibre: María Bibiana Céspedes Laplace, nos hace el honor de inaugurar con su prosa éste nuevo año 2009. Maribi, como cariñosamente le llaman amigos y familiares, nació y reside actualmente en Holguín / Cuba, Nace un 28 de Septiembre de 1984. Con inquietudes literarias desde muy niña, se ha dedicado a cultivar éste genero “mostrando sentimientos y emociones de la vida diaria” como ella misma nos confiesa.
Ha participado en varios concursos literarios, obteniendo varios premios y reconocimientos. Como el concurso de Español y Literatura de 9no grado, donde además de ganar medalla de oro, le permitió una beca para estudiar el preuniversitario.

Se ha suicidado una Flor.

Se ha suicidado una flor y mi silencio se escucha más allá del universo, los mares no fueron obstáculos para el, ni siquiera le impidieron el paso, sino que le dejaron andar libre, flotar por el viento, alcanzar las estrellas.
Mi reloj ya no marcha. Sus agujas quedaron estancadas en el polvo de mi tiempo.
También acabo de ver el suicidio de una mariposa. Se ha lanzado en vertiginoso clavado, por el tragante del lavamanos.
Todavía alcanzo a escuchar el eco de mi silencio. Porque mi silencio grita con voz propia. Gime con terribles esténtores; aúlla.
Silencio mío, silencio mío, ven que te abrazo, ven que te beso. Acurrúcate en mi seno, en el lugar aquel donde solo queda un pedazo de corazón. El pequeño pedazo que no me ha sido arrancado. El pequeño pedazo que agoniza por tener que vivir esta vida.

2 comentarios:

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Pedro...

Bienvenido de vuelta y te felicito por apoyar los jóvenes talentos.

El relato de la jovencita es algo muy bien logrado.

Cordial saludo.

Anónimo dijo...

Bien logrado como dice Rafael, y de alto calibre como dices tu Pedro Pablo, y viniendo de ti, siempre es recomendable.

Un saludo

Carmen Ordoñez