sábado, 19 de abril de 2008

Raquel Fernández

Pintura de William Paxton

ARROZ CON LECHE



Nunca supe coser,
ni bordar,
pero aprendí a abrir la puerta
cada noche
para que salieran a jugar mis muertos
y treparan sobre la escala salobre de las lágrimas
hasta llegar a estas pupilas desiertas
y clavar en ellas
los vetustos alfileres de su exilio.

Mi padre,
con su escopeta de caza
y esa voz que no recuerdo;
mi altiva abuela
temerosa de las tormentas,
masticando con rabia años de desarraigo;
mi amor,
de manos claras como palomas,
esculpiendo el contorno perfecto de ese cuerpo bello
que le vendí al Diablo
a cambio de un alma inútil.

Y otros muertos menores,
pequeñas cruces que no quemaron tanto,
pequeñas cruces cuyos nombres no recuerdo,
pero que se incrustan cada noche en mi cerebro
cuando abro la puerta
y los muertos salen
y yo arrojo mi triste ramo de novia
desposada con las cenizas
para que los lobos del amanecer lo despedacen.
Blog de la autora:

3 comentarios:

vocesdehoy dijo...

Bienvenida raquel a "Voces de Hoy", un privilegio contar con tu dulce/amargo: "Arroz con leche"

Bello poema.

Un abrazo

Raquel Fernández dijo...

Muchísimas gracias; para mí es un orgullo estar aquí, compartiendo este lugar con tantos y tan buenos poetas.
Un abrazo!

julia del prado morales dijo...

Raquelita, deje mensajes en tu blog, un placer leerte, abrazos, Julia